jueves, 28 de octubre de 2010

La HIJA DE PUTA

Qué bueno que todavía no existe la persona que lea los pensamientos, porque si existiera yo no sé qué haría. No puedo evitar ser tan forra con mis pensamientos. A veces me digo a mí misma "bancá, boluda, no podés ser tan mierda".
Pero es más fuerte que yo, no controlo el pensar "Qué tipo tarado" cuando me habla mi jefe, por ejemplo, o pensar "Qué mal que estás vestido" cuando veo a algún ridículo caminando o "Andate a la concha de la lora" mientras le sonrío a un cliente.
Es simple, soy una hija de puta, no sé pensar de otra manera.

5 comentarios:

  1. Que idiota que soy! No sé porque ultimamente escribo para el traste.
    Lo que quise poner anteriormente:
    "Me pasa lo mismo que a vos"

    El problema es que a veces mis pensamientos se convierten en palabras. Ese es el problema.

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  2. lo de Mel es mas peligroso
    JAJAJAJ
    yo hago lo mismo,mi problema es q a veces miro fijo a la persona y me cuelgo putiandola por dentro
    jajaja besitosss

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  3. Uno de mis miedos ridículos, pero miedo al fin, es que algún día aparezca alguien con la capacidad de escuchar lo que pienso como Mel Gibson en "Lo que ellas quieren". Si algún día pasa eso, me tengo que ir a vivir a algún país donde minimamente hablen hebreo así no me entienden, sino estoy frita.

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